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Solar Fotovoltaica Costa Rica

La energía fotovoltaica se inició en Costa Rica en 1991 con un proyecto experimental en 2 palenques indígenas del cantón de Siquirres.

Luego se fue extendiendo a lugares como la Península de Osa, Isla Caballo, Dos Bocas de Aguirre, Punta Burica de Golfito, Talamanca, Parque Nacional Volcán Chirripó, Rincón de la Vieja y algunas zonas de Guanacaste.

El Parque Solar Miravalles, fue la primera gran planta de Costa Rica para generar electricidad solar y al ser inaugurada la más grande de Centroamérica, con una capacidad de 1,2 GWh / año.

A partir de la Directriz NO14 del MINAET se creó el “Plan Piloto de Generación Distribuida para Autoconsumo” del Grupo ICE.

Muchos costarricenses comenzaron a instalar paneles solares en residencias e industrias y con más de 350 solicitudes de interconexión, surgió un incipiente mercado fotovoltaico en el país.

En febrero 2015 Grupo ICE cerró su Plan Piloto para autoconsumo, indicando que el mismo había llegado a su tope máximo de instalación (10 MW).

A partir de entonces, no era posible efectuar nuevas solicitudes de interconexión.

Los proyectos de generación distribuida se encontraban en el aire, lo que propició un ambiente de incertidumbre en el sector.

La Junta Directiva de ARESEP aprobó en febrero 2015, con la metodología de cálculo correspondiente, una tarifa de acceso que contemplaba todos los gastos en los que incurren las distribuidoras.

Fuentes del sector sostienen que es una tarifa excesivamente alta, que incluye costos de mantenimiento y operación no asociados a la generación distribuida.

También critican la necesidad de implementar 2 medidores para los abonados, aumentando los costos de implementación y los costos asociados a la facturación de la empresa distribuidora.

Es importante destrabar esta situación para alcanzar los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo y el VI Plan Nacional de Energía 2012 – 2030.

La solución podría encontrarse permitiendo que continúe la interconexión de todos los interesados a la red, revisando la metodología de cálculo de la tarifa de acceso y revisando el planteamiento de la necesidad de utilizar 2 medidores.

Las tarifas fijadas también fueron rechazadas por las distribuidoras y la Asociación Costarricense de Energía Solar.

La regulación de la incorporación de la energía fotovoltaica a la red eléctrica no es sencilla. Hay 3 intereses muy distintos (el consumidor, las compañías del sector solar y las distribuidoras eléctricas).

Lo que está claro es que si la normativa reduce la cantidad de usuarios interesados en generación distribuida, no cumple con su cometido.

La reglamentación debería facilitar los trámites para una interconexión sencilla y expedita para cualquier usuario, minimizando arbitrariedades de alguna de las partes.

En marzo 2016 ARESEP fijó las nuevas tarifas de acceso para generación distribuida.

¿Cómo se cobrará? Será en función de la energía retirada. No se cobrará por la energía que el productor-consumidor genere y utilice de forma directa en forma de autoconsumo.

El tiempo dirá si la metodología establecida cumple realmente con el objetivo de incentivar la producción de energía solar o eólica.

En el caso de grandes plantas de generación fotovoltaica seleccionadas al amparo de la Ley 7200 se presenta una situación muy llamativa.

ARESEP anunció que aumentará las bandas de tarifa establecidas para los oferentes en julio 2015 de $ 7,46 y $ 17,80 kW/h a $ 7,95 y $ 19,08 kW/h.

Este incremento repercutirá en el consumidor final de energía.

Lo llamativo de esta situación es que ninguno de los 4 desarrolladores seleccionados por el ICE solicitó aumento alguno. Se trata de un “regalo” a expensas del consumidor final de energía.

Levanta muchas sospechas esta propuesta de incremento del 6,5% por parte del ente regulador para una tecnología de generación que cada día es más barata.

Solar Térmica Costa Rica

A mediados de 2015 se desarrolló en San José, Costa Rica un evento internacional para reunir expertos de diferentes países del mundo para que compartan experiencias sobre la tecnología solar térmica desarrollada en sus zonas.

El foro fue organizado conjuntamente por la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y el Instituto Nacional de Metrología de Alemania (PTB), tuvo como objetivo reunir expertos para apoyar la implementación de los mecanismos de garantía de la calidad a fin de aumentar la confianza en la tecnología y estimular el desarrollo.

Se abordaron temas sobre el control de productos, instalaciones e instaladores y se realizó una visita al laboratorio de energía solar y a las instalaciones de eficiencia energética del Instituto Costarricense de la Energía.

Las normas técnicas más importantes del sector en Costa Rica son:

* INTE 28-03-01/2013. Sistemas solares térmicos y componentes. Colectores solares. Requisitos generales

* INTE 28-03-02/2013 Sistemas solares térmicos y sus componentes. Sistemas prefabricados. Requisitos generales

* INTE ISO 9459-2/2013 Energía solar. Sistemas de calentamiento de agua sanitaria. Métodos de ensayo exteriores para la caracterización y predicción del rendimiento anual de los sistemas solares.

En Costa Rica, el 41,3% de los hogares utilizan sistemas de agua caliente sanitaria (ACS), que en su gran mayoría funcionan a partir de energía eléctrica.

Estos sistemas representan a escala nacional un consumo aproximado de más de 250 GWh/año.

Es muy notoria la necesidad de establecer una serie de políticas e incentivos con el fin de lograr una masificación del uso de la tecnología solar térmica en el sector residencial.

Estas deberían comprender una estrategia de implantación de la tecnología, cubriendo aspectos de reglamentación, capacitación técnica y creación de leyes que regulen el sector.

El objetivo sería crear un marco que permita introducir los sistemas solares térmicos para sustituir los equipos eléctricos de calentamiento de agua.

En el país existen aproximadamente 1.200.000 viviendas, para unos 4.500.000 habitantes (3,75 personas / hogar), de las que únicamente un 3% son viviendas multifamiliares.

De lo anterior se desprende que el sistema de ACS promedio para el sector residencial de Costa Rica consiste en un equipo básico, que con los niveles de radiación del país, se amortizaría en un plazo más que razonable.

Una de las instalaciones más importantes se encuentra en un hotel localizado en Tamarindo (Guanacaste).

Un total de 164 colectores (330 m²) y 25.000 lts de almacenamiento aportan agua caliente a 240 habitaciones y a una lavandería industrial, generando 529.600 kWh anuales.

La inversión se recuperará en solo 36 meses con el ahorro generado.

Costa Rica Solar

Entre 2006 y 2013, Costa Rica atrajo más de U$D 1.700 millones para financiación de proyectos de energías renovables.

En 2013, la cifra récord de U$D 600 millones fue destinada a las energías renovables. Alrededor del 40% se asignaron a energías renovables no hidroeléctricas, especialmente a eólica.

El sistema eléctrico de Costa Rica fue 100% renovable a principios de 2015.

Esto ha sido posible por la lluvia y también por la fuerte apuesta por las energías renovables hecha en el país centroamericano.

Según el Instituto Costarricense de Electricidad, a lo largo de los primeros 75 días del año ha sido innecesario el uso de hidrocarburos para alimentar la red eléctrica del país.

Con los embalses (Arenal, Cachí, La Angostura y Pirrís) repletos y lo que se generó en geotérmica, eólica, solar y biomasa; las plantas térmicas quedaron como una alternativa de contingencia a la que no se tuvo que recurrir.

Costa Rica siempre ha tenido la matriz eléctrica más verde de Centroamérica con el 80% proveniente de hidroeléctricas y el 20% de renovables (eólica y geotérmica principalmente).

Una de las claves para este desarrollo ha sido integrarse en el Programa de Energías Renovables y Eficiencia Energética de Centroamérica (4E), implementado por la oficina para la cooperación internacional del gobierno de Alemania, junto a la Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana (SG-SICA), que trabaja para fomentar una matriz limpia en la región.

El problema es que depende demasiado del clima. Si no llueve lo suficiente, la escasez de agua crea un problema.

Costa Rica se propone que su matriz energética sea completamente limpia para 2021. De momento, alrededor de la mitad de las fuentes de energía primaria son renovables.

El país implementó 2 mecanismos para facilitar la penetración de las renovables.

El primero, un sistema específico de subastas por tecnología que permitió incrementar la contratación de capacidad adicional.

El segundo, un programa para fomentar la generación local por parte de los consumidores, quienes pueden vender exceso de energía a la red.

Sin embargo, no se ha avanzado mucho en generación solar.

La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) propuso una banda de precios para las nuevas empresas que produzcan electricidad a gran escala con fuente solar fotovoltaica. Las mismas se debatieron en junio 2015.

Las tarifas aprobadas, aplicarán para todas las plantas con capacidades iguales o menores a 20 MW, de conformidad con lo que establece la Ley 7200, que regula la compraventa de electricidad entre el ICE y los generadores privados.

La intención es permitir que los oferentes privados obtengan ingresos suficientes para cubrir sus costos de operación, recuperar la inversión realizada, así como una rentabilidad razonable para el nivel de riesgo asociado con la generación de electricidad.

Para determinar la banda tarifaria se calcula el costo promedio de la inversión, el costo promedio de explotación, el factor de planta y la rentabilidad. Con estos datos se calcula la tarifa, con un límite superior y otro inferior. La mayor parte de la información utilizada proviene de un estudio realizado por la agencia de cooperación alemana GIZ.

Los valores de la banda se revisarán una vez al año, mediante el procedimiento de fijación ordinario, el cual dará inicio el primer día hábil del mes de febrero de cada año.

La generación a pequeña escala para autoconsumo está regulada por la Norma POASEN para niveles de generación iguales o inferiores a 1 MW.